Un equipo de arqueólogos encontró restos de cetáceos en un yacimiento ubicado junto a la Catedral de Santander. Se trata de un disco intervertebral y un fragmento de costilla de un gran mamífero marino que datan del período medieval, entre los siglos XII y XIII.
Los responsables del descubrimiento, los arqueólogos Lino Mantecón y Javier Marcos Martínez, indicaron que el tamaño de las piezas sugiere que el animal superaba los 16 metros de longitud. Estos vestigios aparecieron en los niveles más profundos del sitio, en un contexto con conchas marinas, carbones y cerámica de la época.
Los expertos no descartan que los restos respondan a prácticas de caza de ballenas en las costas de la zona. Sin embargo, también consideran posible que provengan de ejemplares varados que fueron aprovechados en algún festín o celebración.












