El abogado Pablo Girado Passo, integrante de la familia propietaria de una bóveda en el Cementerio de la Recoleta, confirmó que impulsarán acciones judiciales para impedir que el Gobierno de la Ciudad la convierta en un espacio comercial. Según explicó, el nicho no está desocupado y alberga los restos de varios de sus parientes.
La bóveda data de 1880 y ocupa un lugar destacado con salida a la calle Junín. Girado Passo detalló que la familia realizó obras de reparación en los últimos tiempos por un monto de 15 millones de pesos. “Estamos haciendo un reclamo activo por recuperar la bóveda familiar donde descansan actualmente nuestros antepasados”, afirmó en diálogo con TN.












