En el sur de Italia, dentro del Parque Arqueológico de las Murallas Mesápicas de Manduria, arqueólogos presentaron una tumba excavada en la roca que podría haber pertenecido a una sacerdotisa de Deméter. La sepultura, identificada como Tumba 17, data de entre los siglos IV y III antes de Cristo y tiene alrededor de 2.300 años de antigüedad.
La estructura fue cortada directamente en el lecho rocoso y originalmente estaba sellada con tres grandes losas de piedra. Sobre la cara externa de esas losas aparece una inscripción monumental escrita en lengua mesápica, el idioma que se hablaba en el sureste de la península itálica antes de la conquista romana.
Las primeras lecturas epigráficas identificaron un nombre de mujer, el de su padre y el término thabara, que los especialistas interpretan como un título asociado a una función sacerdotal. El uso del genitivo en la inscripción sugiere que se trata de la tumba de esa mujer, hija de un hombre nombrado, que habría ostentado ese rol.
Dentro de la cámara funeraria se conservan pinturas que los investigadores describen como excepcionales. Incluyen motivos geométricos, un borde decorativo repetido, una posible llave de santuario y un quemador de incienso ritual, conocido como thymiaterion.











