Por primera vez en más de un siglo, España presenció un eclipse solar total. El fenómeno astronómico, que también se vio de forma parcial en algunas zonas del norte de América del Norte, gran parte de Europa y el oeste de África, ofreció un espectáculo poco habitual y especialmente fotogénico gracias a la posición del Sol apenas por encima del horizonte.
El camino de la totalidad cruzó el hemisferio norte de oeste a este. Empezó en el océano Ártico, al norte de Groenlandia, siguió al oeste de Islandia y atravesó el Atlántico Norte. Después, exactamente a las 20:30 hora de verano de Europa Central, la sombra de la Luna alcanzó la península ibérica.

Regiones como Galicia, Asturias, Castilla y León, Madrid, Aragón, Cataluña, la Comunidad Valenciana y las islas Baleares vivieron la totalidad, mientras que el resto del país observó un eclipse parcial. El evento completo se extendió alrededor de cuatro horas y media, aunque el oscurecimiento total del cielo duró poco menos de dos minutos.
Ese breve intervalo permitió que distintas agencias espaciales realizaran experimentos científicos a lo largo del recorrido de la totalidad. Uno de los proyectos más destacados involucró a una misión de la NASA que siguió la sombra de la Luna a bordo de un avión de investigación de gran altitud WB-57, que voló a 50.000 pies.

Experimentos en la corona solar y la atmósfera
Un equipo de científicos buscó reunir nuevos datos sobre la dinámica de la corona solar, la atmósfera más externa del Sol, que solo se puede estudiar en detalle durante los eclipses totales. La agencia espacial también llevó estudiantes de varias universidades de Estados Unidos a Islandia y España para lanzar globos científicos antes, durante y después del fenómeno.
El objetivo era analizar cómo el oscurecimiento temporal del cielo provocado por el eclipse modifica las condiciones de la atmósfera terrestre. Esa información ayudará a comprender mejor los efectos de estos eventos astronómicos sobre el entorno.

Más adelante este mismo mes se podrá observar un eclipse lunar parcial en las Américas, lo que abrirá nuevas oportunidades para investigar el cosmos. Mientras tanto, las imágenes del espectáculo solar del miércoles permiten detenerse a mirar con detalle lo que ocurrió.












