Lo que comenzó como una idea inspirada en un truco visto en un taller mecánico terminó convirtiéndose en un dispositivo que ya se utiliza en hospitales europeos.
Durante años, Jorge Odón trabajó como mecánico en la ciudad de Buenos Aires. Acostumbrado a resolver problemas relacionados con automóviles, jamás imaginó que una observación casual en su taller terminaría dando origen a una innovación médica capaz de transformar la forma en que se asisten algunos partos en distintas partes del mundo.
La historia comenzó hace más de dos décadas, cuando vio a uno de sus empleados realizar un curioso truco para extraer un corcho atrapado dentro de una botella. El método consistía en introducir una bolsa plástica, inflarla y utilizarla para sujetar el corcho desde adentro hasta retirarlo.
"Me quedé impresionado con ese mecanismo de pinza de aire y de cinta transportadora", recordó Odón en diálogo con BBC News Mundo.
Lo que ocurrió después sorprendió incluso al propio inventor. Casi de inmediato imaginó que ese mismo principio podría servir para facilitar los partos complicados.
Las madres que utilizaron OdonAssist afirman que les ayudó a vivir el parto de forma "más tranquila".
Cómo funciona el dispositivo creado por Jorge Odón
La idea derivó años más tarde en el desarrollo del OdonAssist, un dispositivo diseñado para asistir partos vaginales cuando el trabajo de parto se detiene o presenta dificultades.
El sistema busca ofrecer una alternativa más suave a herramientas utilizadas desde hace décadas, como el fórceps o la ventosa obstétrica, procedimientos que pueden generar lesiones tanto en la madre como en el recién nacido.
Según explican los especialistas, el dispositivo utiliza un manguito inflable que se coloca alrededor de la cabeza del bebé.
"Funciona mediante un manguito de aire suave que se coloca alrededor de la cabeza del bebé", explicó la doctora británica Emily Hotton, responsable de los ensayos clínicos que se desarrollan en Reino Unido.
Esta herramienta ayuda a controlar los nacimientos
Una vez inflado, el dispositivo permite sujetar al bebé y acompañar de manera controlada el proceso de expulsión durante las contracciones y los pujos maternos.
"El personal médico utiliza este manguito para guiar al bebé a través del canal del parto, ya que está conectado a unas asas que ayudan a controlar el alumbramiento", detalló la especialista.
Cuando la cabeza del recién nacido sale completamente, el dispositivo se retira para que pueda respirar con normalidad.
Una innovación que ya se prueba en Europa
Tras los primeros ensayos realizados en la Argentina, donde fue utilizado en 48 partos, el OdonAssist comenzó a implementarse en hospitales europeos.
De acuerdo con datos de las autoridades sanitarias británicas y de la empresa que actualmente fabrica el dispositivo, ya fue utilizado en alrededor de 300 nacimientos realizados en 40 hospitales distribuidos en cinco países de Europa.
Los resultados iniciales despertaron expectativas entre los especialistas debido a la posibilidad de reducir la necesidad de intervenciones más invasivas, como las cesáreas de urgencia.
"Esta es la primera innovación para los partos desde la década de 1950", afirmó Hotton, quien destacó además la escasa inversión histórica en investigación relacionada con la salud femenina.
Del taller mecánico a la Organización Mundial de la Salud
Odón reconoce que nunca tuvo una motivación personal relacionada con los partos ni con la obstetricia. De hecho, asegura que la idea surgió de manera completamente inesperada. "La verdad es que fue un milagro lo que me pasó", afirmó.
Poco después de desarrollar los primeros prototipos, presentó el proyecto junto al ingeniero Carlos Modena. La iniciativa terminó llegando a manos del obstetra Mario Merialdi, quien en aquel momento se desempeñaba como jefe del Departamento de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Cuando vi el dispositivo me quedé impactado por dos aspectos: su simplicidad y su seguridad", recordó Merialdi.
El especialista destacó que la herramienta puede ser utilizada tanto por médicos como por parteras, una característica que podría facilitar el acceso a procedimientos seguros en regiones con sistemas sanitarios limitados.