El Banco Central del Uruguay (BCU) actualizó sus proyecciones en el último Informe de Política Monetaria. El Producto Interno Bruto crecerá en promedio solo 1,3% durante todo 2026. Esa cifra queda por debajo de la estimación del Poder Ejecutivo en la Rendición de Cuentas, que apuntaba a 1,6%. Al mismo tiempo, la inflación cerraría el año en 5%, por encima de la meta puntual de 4,5% (aunque dentro del rango de tolerancia de 3% a 6%), para converger hacia ese objetivo recién a mediados de 2027.
Los datos oficiales del primer trimestre de 2026 ya muestran señales claras de moderación: el PIB se expandió 0,9% interanual y 0,8% en términos desestacionalizados respecto al trimestre anterior. El consumo privado lideró la recuperación, impulsado por la evolución del empleo y los salarios reales. En cambio, la inversión permaneció rezagada y los sectores exportadores registraron menor dinamismo.
El gasto público como factor estructural
En 2025 los egresos primarios del Gobierno Central más el Banco de Previsión Social alcanzaron el 29,1% del PIB, un aumento de 1,1 puntos porcentuales respecto al año anterior. El resultado fiscal global del GC-BPS cerró en -3,7% del PIB. Excluyendo los ingresos al Fideicomiso II de la Seguridad Social y el adelanto de pasividades, el déficit se ubicó en -4,1% del PIB. El resultado fiscal estructural se situó en -3,9% del PIB.
Los componentes principales del gasto primario en 2025 fueron:
Pasividades: 10,0% del PIB
Transferencias: 8,7% del PIB











