El martes 11 de agosto el PIT-CNT bajará a la calle con un paro parcial de 9 a 13 horas. Movilización desde la Universidad hasta el Legislativo. La plataforma es la de siempre: más plata para educación, más plata contra la pobreza infantil, un puntito extra de impuesto al 1 % más rico y, en el centro del reclamo, el enojo porque el gobierno no les dio el gusto con las AFAP. Quieren limitar el rol comercial de las administradoras, centralizar la afiliación en un organismo público y reducir lo que llaman “lucro”. El gobierno dijo que no. Y bien que hizo.
Los números no admiten maquillaje. Al 31 de marzo de 2026 los fondos de las AFAP sumaban 1.085.066 millones de pesos: 27.030 millones de dólares. Fondo promedio por afiliado: 622.762 pesos. República AFAP se lleva el 54,9 % del total y cerca de 650.000 cuentas. Ese dinero no es un pozo colectivo ni un “ahorro del pueblo”. Son cuentas individuales. Cada peso es de un trabajador concreto que aportó mes a mes con la promesa legal de que ese capital le pertenecía. Las comisiones se descuentan de su cuenta. La rentabilidad se acredita a su cuenta. El Estado ya regula, supervisa y limita (solo 15 % puede ir al exterior). Pero a la central eso no le alcanza.












