La eliminación del tributo ya se refleja en el mercado con rebajas de hasta un 21%.
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La eliminación del llamado “impuesto al lujo” impulsada por el Gobierno de Javier Milei ya empezó a mostrar efectos concretos en el mercado automotor. A partir de abril, varias marcas premium ajustaron sus listas y trasladaron a precios la quita de un tributo que durante años encareció artificialmente el valor de los 0 km en la Argentina.
Uno de los casos más visibles es el de Volvo, que aplicó rebajas de entre 7% y 21% en sus modelos tras la entrada en vigencia del nuevo esquema tributario. La baja más fuerte se dio en el XC90, cuya reducción llegó hasta los u$s35.000 en una de sus versiones. Se trata de una señal clara del impacto que puede tener la reducción de impuestos cuando efectivamente se desactiva una carga distorsiva que castigaba al consumidor.
El Volvo xc40.
Con los nuevos valores, el EX30 Core pasó a costar u$s43.500, mientras que la versión Plus quedó en u$s52.900 y la Ultra en u$s62.900. También hubo bajas en otros modelos de la marca sueca: el XC40 pasó a u$s75.000, el C40 a u$s80.000 y el XC60 Core a u$s87.900. En los segmentos más altos, el XC60 Plus bajó a u$s99.000, mientras que el XC90 Core quedó en u$s122.900 y el XC90 Plus en u$s139.900.
Pero Volvo no fue la única. BMW y MINItambién actualizaron sus listas con reducciones relevantes. Según el relevamiento publicado, la mayor baja nominal dentro de BMW alcanzó los u$s30.000 en modelos como el M5, la X6 M Competition y la X7 M50i. En términos porcentuales, una de las reducciones más importantes fue la del BMW X4 xDrive30i, con una baja del 19%. En promedio, los modelos alcanzados por el impuesto interno mostraron recortes del 10%.
Porsche también había anticipado rebajas muy fuertes, con caídas de hasta u$s128.000 en algunos modelos, mientras que Mercedes-Benz estimó reducciones promedio del 13% en los vehículos alcanzados. Audi, por su parte, dispuso bajas de entre 11,5% y 17,1%, con un promedio de 12,3%.
Durante más de una década, este impuesto elevó de manera artificial el valor de los vehículos, afectando incluso a modelos que ni siquiera podían considerarse verdaderamente de lujo. La decisión de Milei de avanzar sobre esa distorsión ya empezó a traducirse en un alivio concreto para el mercado.
Los precios del mercado automotor se normalizan.
Mientras el sindicalismo y sectores judiciales vinculados al viejo esquema intentan frenar partes de la reforma, la baja de impuestos que sí quedó vigente ya está generando efectos palpables.