Una inesperada polémica sacudió al sector agropecuario luego de que la hija de Marcos Pereda, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), realizara declaraciones contra la ganadería y el consumo de carne en un programa de streaming vinculado al ambientalismo y el veganismo.
Durante una entrevista difundida en redes sociales, la joven aseguró que su padre, pese a provenir de generaciones dedicadas a la producción ganadera, “está cortando esa línea” y que incluso es “super consciente” de que “hay que ponerle fin a esto”. Además, afirmó que gran parte de esa influencia proviene de su madre, quien es vegetariana.
“Mi papá viene de generaciones de productores de ganadería, pero está cortando esa línea. Sabe y es súper consciente que hay que ponerle fin a esto”, sostuvo la joven en el fragmento viralizado que rápidamente generó miles de reacciones y fuertes cuestionamientos hacia la conducción de la Sociedad Rural.
Las declaraciones causaron una fuerte indignación entre productores agropecuarios y usuarios de redes sociales, al tratarse de la hija de uno de los máximos referentes de una entidad históricamente vinculada a la defensa del campo argentino y de la producción de carne, uno de los principales símbolos económicos y culturales del país..
Ante el revuelo, Marcos Pereda publicó un comunicado en su cuenta de X intentando, sin éxito, despegarse de las declaraciones de su hija. Allí sostuvo que fue consultado por los dichos realizados en un programa relacionado con el trabajo de ella y aclaró que esas opiniones “no representan en absoluto” su forma de pensar.
El dirigente rural remarcó además que siempre fue “un defensor de la actividad ganadera como uno de los pilares centrales del desarrollo del país” y afirmó que Argentina debe “conquistar nuevos mercados para vender nuestra carne en todo el mundo”, aunque su propia hija declare lo contrario.
La declaración del vicepresidente de la rural luego de ser expuesto.
La respuesta no logró desactivar la polémica. En redes sociales, numerosos productores y referentes del campo consideraron insuficiente la aclaración y cuestionaron el hecho de que desde el entorno familiar de uno de los principales dirigentes rurales del país se promuevan discursos contrarios a la actividad ganadera.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el grado de penetración de las agendas internacionales que buscan reducir el consumo de carne bajo argumentos ambientales, una agenda que distintos sectores del agro consideran una amenaza directa para uno de los motores históricos de la economía argentina.