El Banco Central de la República Argentina profundiza su estrategia de saneamiento monetario con una histórica acumulación de divisas, en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y disciplina fiscal. La autoridad monetaria no solo consolida su posición compradora, sino que avanza en el fortalecimiento de reservas internacionales en línea con los objetivos trazados para 2026. En ese marco, el Central hilvanó 64 jornadas consecutivas con compras de divisas, tanto dentro como fuera del mercado cambiario, y este viernes concretó una adquisición de USD 457 millones, la segunda más alta de la gestión de Javier Milei. Con este resultado, el organismo superó los USD 5.000 millones acumulados en lo que va del año, alcanzando un total de USD 5.424 millones desde enero, más de la mitad del objetivo anual.
La jornada previa, el jueves, el BCRA había comprado USD 281 millones, en lo que representó el mayor volumen de 2026, solo por detrás de los USD 214 millones adquiridos en febrero. Para encontrar cifras similares, es necesario remontarse al 7 de febrero de 2025, cuando la compra diaria superó los USD 300 millones. El desempeño reciente también se destaca en perspectiva histórica: la adquisición de este viernes solo es superada por los USD 468 millones del 4 de abril de 2024, mientras que para observar un monto mayor hay que retroceder al 29 de diciembre de 2022, cuando el BCRA compró USD 540 millones durante la vigencia del Programa de Incremento Exportador (PIE), conocido como “dólar soja”.

No obstante, pese a haber alcanzado el 54% de la meta anual, la acumulación de reservas internacionales se vio parcialmente limitada por la demanda de dólares del Tesoro para afrontar vencimientos en moneda extranjera. Una parte relevante de las divisas adquiridas fue destinada al pago de compromisos financieros, lo que impidió que se reflejara plenamente en las reservas. Para sostener este ritmo de compras, el Banco Central emitió pesos sin esterilización, mientras que el Tesoro absorbió liquidez mediante la emisión de deuda en moneda local, con el objetivo de moderar la expansión de la base monetaria y contener tanto la inflación como la presión cambiaria.
Las proyecciones oficiales indican que el saldo neto de compras podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones durante 2026, dependiendo de la demanda de pesos y la disponibilidad de divisas en el mercado. En esa línea, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, advirtió que la evolución de las reservas estará condicionada por estos factores. Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales se ubicaron en USD 45.431 millones, tras un incremento diario de USD 279 millones, explicado principalmente por la adquisición de divisas. Cabe recordar que a fines de febrero habían alcanzado USD 46.905 millones, el nivel más alto desde 2018 y el máximo de la actual administración.
Estos movimientos reflejan tanto el pago de obligaciones en moneda extranjera como las fluctuaciones en la valuación de activos —como el oro—, impactadas por la crisis en Medio Oriente.









