La Cámara de Representantes aprobó ajustadamente este miércoles un proyecto presentado por el Partido Republicano y apoyado por el gobierno de Trump que prohíbe que los legisladores nacionales compren acciones en la bolsa. La votación contó con la oposición del Partido Demócrata, con solo 13 de sus legisladores votando a favor del proyecto.
Es la primera vez que un proyecto importante para restringir la compra de acciones en el Congreso llega a votarse en el recinto de la Cámara de Representantes desde la aprobación de la Ley STOCK en 2012. Quien ha generado una fortuna con este tipo de operaciones bursátiles —y el uso de información privilegia—durante toda su carrera parlamentaria es la diputada y expresidente del bloque demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi.
El proyecto, si es ratificado por el Senado, les prohibiría a los congresistas, sus cónyuges e hijos a cargo comprar ciertos activos —como títulos emitidos por empresas que cotizan en bolsa o instrumentos financieros equivalentes—, aunque mantendría algunas excepciones para cierto tipo de inversiones y transacciones.
Nancy Pelosi y su esposo Paul son los reyes del insider trading.
Con esta ley, si un legislador, su pareja o sus hijos quieren vender acciones, deben avisar públicamente al Congreso con una semana de anticipación para evitar que vendan a escondidas usando información confidencial del gobierno. Quienes violen la norma se exponen a un multa 2.000 dólares o el 10% del valor de la inversión (lo que sea mayor), sumado a la devolución de cualquier ganancia neta obtenida con la operación.
La bancada demócrata criticó duramente este proyecto y la jugada del oficialismo, que enganchó este proyecto de restricción de compra de acciones con una de las prioridades legislativas de Trump, que es la exigencia de presentar una foto de un documento de identidad válido al momento de votar.
La oposición asegura que su propuesta alternativa es superadora y que la prohibición de operar en la bolsa también debe extenderse a la Casa Blanca para, según ellos, frenar a Trump y un "nivel de corrupción jamás visto en la presidencia". Aún así, 198 de sus legisladores votaron en contra de este proyecto, mientras que 232 republicanos lo hicieron a favor.