El gobierno del presidente Donald Trump va a fondo contra la dictadura cubana e impuso este jueves más sanciones económicas. También anunció que aplicará controles más estrictos para los estadounidenses que visiten la isla para realizar transacciones con empresas que son propiedad del régimen o estén afiliadas a este.
Son en total 10 las empresas estatales de minería, metales y construcción penalizadas por este nuevo paquete de sanciones. La dirigencia del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), un ente que es responsable de patrocinar "una vasta red subversiva en Estados Unidos destinada a identificar, cultivar y radicalizar" a ciudadanos estadounidenses con la ayuda del Partido Demócrata también ha sido sancionada por Washington.
"Hace apenas unos días, el régimen intentó utilizar el centenario del natalicio del cabecilla y déspota comunista Fidel Castro para revitalizar esta red subversiva, transportando a La Habana a una nueva brigada de simpatizantes internacionales para hacer contactos con funcionarios del régimen", señaló el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, en un comunicado.
"La administración Trump no se quedará de brazos cruzados mientras una potencia extranjera hostil busca explotar nuestras libertades —ninguna de las cuales se le concede a su propio pueblo— mediante el engaño y la corrupción de ciudadanos estadounidenses con mentiras, técnicas de espionaje y otras fechorías, como parte de la razón de ser del régimen de exportar marxismo, resentimiento racial y violencia comunista por todo el mundo", añadió el funcionario.
Una potencial intervención militar estadounidense, una vez que las sanciones económicas corten toda financiación al régimen cubano, podría ser ordenada por Trump en cualquier momento, más si se tiene en cuenta que las elecciones legislativas de noviembre están cada vez más cerca en el calendario.
La crisis en Cuba se agravó y adquirió proporciones mayúsculas cuando Trump derrocó al dictador Nicolás Maduro, cuyo gobierno proveía petróleo gratuito a La Habana a cambio de que agentes de inteligencia cubanos lo protegieran a él y a su esposa. A su vez, el mandatario impuso un bloqueo petrolero sobre la isla comunista.