Sin embargo, la nueva política plantea grandes interrogantes sobre el papel de las autoridades locales en la colaboración con los organismos federales encargados de hacer cumplir las leyes migratorias. En particular, restringe la posibilidad de que ICE reciba información sobre personas que tienen órdenes administrativas pendientes, pero que no han sido arrestadas por otros delitos.
El jefe de Policía de Houston, Noe Díaz, explicó que los agentes dejarán de comunicarse con ICE cuando identifiquen a una persona que tenga una orden administrativa migratoria, pero que no haya sido detenida por una infracción que pueda derivar en encarcelamiento.
''Por ejemplo, si nuestros agentes detienen a alguien por una infracción de tránsito menor y le entregan una citación, esa persona recibe la multa y continúa con su día'', explicó Díaz.













