El candidato de Juntos por el Perú elevó el tono de sus cuestionamientos al proceso electoral, insistió en anular los votos del exterior y advirtió que no reconocerá un eventual gobierno encabezado por la líder de Fuerza Popular.
La crisis poselectoral en Perú se profundizó este lunes luego de que Roberto Sánchez denunciara la existencia de un supuesto “fraude en desarrollo” y anunciara que no reconocerá un eventual gobierno de Keiko Fujimori si las autoridades electorales validan los resultados actuales de la segunda vuelta presidencial.
Durante una conferencia de prensa en Lima, el candidato de Juntos por el Perú sostuvo que existen irregularidades en el procesamiento de los votos emitidos por los peruanos residentes en el extranjero. Según Sánchez, cambios introducidos durante el proceso electoral habrían afectado las garantías de transparencia en la transmisión y custodia de las actas provenientes de los consulados.
Peruanos celebrando la victoria de Fujimori
La postura del dirigente izquierdista representa una nueva escalada en una disputa que ya lleva varias semanas. Desde que Keiko Fujimori logró revertir la ventaja inicial de Sánchez gracias al conteo de votos provenientes del exterior, el candidato ha impulsado diversas acciones legales para intentar anular esos sufragios.
Sin embargo, los recursos presentados hasta el momento han sido rechazados por las autoridades electorales debido a problemas procesales y falta de evidencias suficientes.
Actualmente, con más del 99,7% de los votos contabilizados, Fujimori mantiene una ventaja cercana a los 40.000 votos y registra aproximadamente el 50,11% de los sufragios válidos frente al 49,89% obtenido por Sánchez. Los votos emitidos en el extranjero han sido decisivos para consolidar esa diferencia, ya que alrededor del 65% de esos electores respaldaron a la candidata de Fuerza Popular.
Además de rechazar los resultados, Sánchez anunció nuevas movilizaciones y llamó a sus seguidores a mantenerse organizados mientras continúan los reclamos judiciales. También solicitó la suspensión del proceso de proclamación hasta que se resuelvan todos los recursos pendientes relacionados con la votación en el exterior.
El comunista Roberto Sánchez
Las denuncias han sido cuestionadas por organismos electorales y observadores internacionales. Tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) como la Unión Europea señalaron que la elección se desarrolló con normalidad y no reportaron evidencias de fraude sistemático. Asimismo, las autoridades electorales peruanas han defendido la legalidad de los procedimientos utilizados durante el conteo.
Mientras la ventaja de Keiko Fujimori se mantiene estable y la proclamación oficial parece cada vez más cercana, las declaraciones de Sánchez anticipan que la disputa política continuará incluso después de conocerse el resultado definitivo, prolongando un clima de polarización e incertidumbre en el país.