Juntos por el Perú presentó un recurso de amparo para dejar sin efecto el sufragio de los peruanos residentes en el extranjero, donde Keiko Fujimori obtuvo una amplia ventaja.
La estabilidad democrática del Perúse encuentra bajo el asedio de la extrema izquierda. Tras verse superado en las urnas, el partido del aspirante comunista y representante del encarcelado Pedro Castillo, Roberto Sánchez, ha iniciado una ofensiva legal contra el sistema electoral para desconocer su derrota. El principal instrumento de esta estrategia es un recurso interpuesto ante el Poder Judicial que pretende dejar sin efecto la participación de los peruanos que residen fuera del país.
El vocero de la agrupación y exministro, Walter Ayala, confirmó la presentación de una demanda de amparo para anular la Resolución Jefatural N.° 90-2026-JN/ONPE, norma técnica que reguló el sufragio en el exterior durante este proceso electoral. Según el argumento de Ayala, esta disposición “nunca debió existir” y, al ser supuestamente nula, “todo se cae”, alegando falazmente que “Roberto Sánchez ganó en el Perú”. Con esta maniobra, el sector radical busca ignorar el 65% de respaldo que obtuvo Keiko Fujimori fuera de nuestras fronteras.
Keiko Fujimori
Las cifras oficiales de la ONPE, al 99.033% de las actas procesadas, son contundentes y sepultan las pretensiones del sector comunista:
Keiko Fujimori (Fuerza Popular): 50.090% de los votos válidos, que representan 9,123,301 sufragios.
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): 49.910%, sumando 9,090,392 votos.
La diferencia a favor de la candidata de Fuerza Popular es de 32,909 votos, una ventaja que, según el secretario general de dicha agrupación, Luis Galarreta, podría consolidarse finalmente “entre 40 y 45 mil votos”. Pese a la claridad de los números, Ayala insiste en que “justamente esa votación deviene nula” porque, bajo su óptica sesgada, “no se ha respetado la intangibilidad normativa” desde que Dina Boluarte convocó a elecciones.
Roberto Sánchez
Este ataque al sistema electoral no es aislado. El Jurado Electoral Especial (JEE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ya han declarado improcedentes todos los recursos previos presentados por Juntos por el Perú por carecer de pruebas de irregularidades. Ante este muro legal, el entorno de Roberto Sánchez ahora arremete contra la autonomía de los entes electorales, con Ayala advirtiendo que “ninguna institución está libre de control constitucional”.
Mientras Keiko Fujimori se prepara para retornar al país este 17 de junio con la victoria prácticamente asegurada, el comunismo de Sánchez prefiere organizar marchas y presentar demandas sin sustento antes que aceptar que el Perú les dijo "no" en las urnas. La intención es clara: anular el voto de quienes conocen de cerca lo que significa vivir fuera de un modelo fracasado para intentar imponer, por la vía judicial, lo que no pudieron ganar con votos.