El gobierno de Donald Trump anunció que logro reanudar sus actividades en Caracas a través de su sede diplomática dentro de Venezuela. En 2019 había ocurrido el cierre de la cede, en medio de la ruptura de relaciones bilaterales durante el régimen de Nicolás Maduro, lo que obligó a Washington a trasladar sus operaciones a Bogotá a través de una oficina externa hasta enero de 2026 donde se reabrió.
El retorno de la actividad diplomática no fue inmediato, sino que se desarrolló de manera gradual. En enero de este año, la diplomática Laura F. Dogu arribó a Caracas como encargada de negocios con el objetivo de coordinar la reapertura. Su equipo trabajó en la rehabilitación del edificio, la reorganización del personal y la recuperación de funciones básicas de la misión diplomática.












