Diputados panameños acusaron a China de ejercer una fuerte injerencia en las decisiones de la Asamblea Nacional después de que la Embajada de ese país rechazara la creación del ''Grupo Multipartidista de Intercambio Parlamentario Panamá-Taiwán'' y exigiera a sus integrantes rectificar su posición.
Los legisladores defendieron el derecho de la Asamblea a establecer vínculos con otros parlamentos y remarcaron que Panamá es un país democrático, libre y soberano. Aunque reconocieron que la conducción de las relaciones diplomáticas corresponde al Ejecutivo, sostuvieron que el Legislativo mantiene independencia para promover intercambios parlamentarios sin recibir instrucciones de gobiernos extranjeros.
La controversia comenzó después de que la representación diplomática china expresara su ''fuerte descontento y enérgico rechazo'' ante la conformación del grupo. Beijing pidió a los diputados atenerse a la política exterior panameña, abandonar sus acercamientos con Taiwán y dejar de ''entorpecer y socavar'' las relaciones que Panamá mantiene con la República Popular China.
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El presidente del nuevo grupo, el diputado Medin Jiménez, rechazó el planteamiento de la Embajada y aseguró que la iniciativa tiene un carácter estrictamente parlamentario. Según explicó, el bloque no pretende asumir funciones diplomáticas ni modificar las relaciones oficiales de Panamá, sino establecer canales de intercambio con el Yuan Legislativo de Taiwán.
Jiménez señaló que 45 legisladores firmaron la conformación del grupo, mientras que otros expresaron su respaldo, pero no pudieron suscribir el documento durante su circulación por el pleno. El diputado Panameñista reivindicó la autonomía de la Asamblea y cuestionó que una representación extranjera pretenda determinar con qué parlamentos pueden relacionarse los legisladores panameños.
''Somos un país de democracia, donde el primer órgano del Estado es la Asamblea'', afirmó Jiménez, al defender la capacidad de los diputados para establecer vínculos internacionales dentro del ámbito parlamentario.
El legislador también sostuvo que Panamá puede mantener intercambios con cualquier territorio independientemente de las disputas geopolíticas entre terceros países. En su opinión, el conflicto entre Beijing y Taipéi no debería impedir que Panamá busque oportunidades de inversión, comercio, tecnología y conocimiento que puedan generar beneficios para su población.
El diputado Medin Jiménez destacó que la iniciativa no pretende establecer un carácter parlamentario al tiempo que aseguró que otros 44 diputados respaldaron la iniciativa
Entre los objetivos del grupo se encuentran fortalecer el intercambio parlamentario, impulsar relaciones comerciales, aprovechar el tratado de libre comercio y mejorar las condiciones para exportadores y productores nacionales. Jiménez destacó además la importancia de Taiwán para las exportaciones panameñas, especialmente en el sector del camarón blanco.
Según los datos citados por el diputado, durante el último periodo fiscal Panamá comercializó más de 158 millones de dólares en mariscos y otros productos con Taiwán. Para los integrantes del grupo, estos vínculos económicos constituyen un argumento adicional para mantener canales de comunicación con la isla pese a las objeciones de Beijing.
El diputado independiente Luis Duke coincidió en cuestionar la posición china y consideró que el pronunciamiento constituye una intervención en asuntos propios de la Asamblea. Explicó que el acercamiento con el Yuan Legislativo responde también al interés de Panamá por conocer la experiencia taiwanesa en sectores estratégicos como semiconductores, tecnología, innovación y desarrollo de políticas públicas.
Duke vinculó esta relación con los esfuerzos de Panamá para desarrollar capacidades dentro de la industria de semiconductores. Según explicó, Taiwán ocupa una posición central en esa cadena global y su experiencia podría contribuir al desarrollo de conocimientos y capacidades que Panamá busca incorporar a su estrategia económica.
El diputado aclaró que el grupo no pretende alterar las relaciones diplomáticas oficiales del país. ''Nosotros no nos estamos metiendo en las relaciones diplomáticas del Estado'', sostuvo, al remarcar que se trata de un intercambio entre instituciones legislativas.
El diputado Luis Duke reforzó la vinculación de Panamá con Taipéi para desarrollar el sector de los semi-conductores
José Pérez Barboni, del Movimiento Otro Camino, fue igualmente crítico con la reacción de Beijing y calificó el comunicado como una respuesta ''muy reactiva'' y desafortunada. Cuestionó que la Embajada china haya exigido a legisladores panameños rectificar su posición, argumentando que se trata de representantes elegidos democráticamente.
Pérez Barboni reconoció que el Ejecutivo tiene competencia para dirigir la política exterior, pero sostuvo que cada diputado puede formar su propio criterio y relacionarse con otros parlamentos. A su juicio, que una representación extranjera pretenda decidir cómo deben actuar los legisladores constituye una injerencia que debe ser rechazada.
El presidente José Raúl Mulino, por su parte, ha mantenido que la política exterior corresponde al Órgano Ejecutivo y ha marcado distancia de los viajes parlamentarios a Taiwán, al aclarar que esas delegaciones no representan oficialmente a su gobierno.
Panamá rompió relaciones diplomáticas con Taiwán en 2017 y reconoció desde entonces el principio de una sola China. Sin embargo, los diputados defienden que los vínculos comerciales, académicos y parlamentarios con la isla pueden mantenerse sin modificar la política exterior oficial.
Panamá rompió sus vínculos diplomáticos con Taiwán en 2017 y comenzó a desarrollar una profunda relación con el régimen de Xi Jinping