Su entorno afirma que perdió 20 kilos, sufrió desmayos y una crisis cardíaca durante su detención.
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La premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadifue internada de urgencia tras sufrir un fuerte deterioro de salud luego de pasar casi cinco meses detenida por el régimen de Teherán. La activista, de 54 años, había sido arrestada en diciembre de 2025 después de criticar a las autoridades religiosas iraníes durante un funeral.
Según informó su fundación, Mohammadi fue trasladada desde la prisión de Zanjan, en el norte de Irán, hacia un hospital local luego de atravesar una grave crisis cardíaca y dos episodios de pérdida de conciencia. Sus allegados aseguran que la activista perdió alrededor de 20 kilos desde su detención, un dato que refleja la brutalidad del régimen iraní contra una de las voces más reconocidas en la defensa de los derechos humanos.
Narges Mohammadi fue detenida cuando asistía a un funeral.
El abogado Mostafa Nili explicó que Mohammadi se desmayó tras una caída repentina de su presión arterial. Sus defensores también habían advertido que, a fines de marzo, la activista habría sufrido un ataque cardíaco. Cuando pudieron visitarla días después, la encontraron pálida y con dificultades para caminar, al punto de necesitar la asistencia de una enfermera.
Desde Oslo, el Comité Nobel reclamó a las autoridades iraníes que la trasladen de manera inmediata a Teherán para que pueda recibir atención médica especializada. El presidente del organismo, Jørgen Watne Frydnes, advirtió que sin ese tratamiento su vida continúa en peligro.
La situación de Mohammadi expone nuevamente el carácter represivo del régimen iraní, que castiga con cárcel, aislamiento y malos tratos a quienes cuestionan su poder. En febrero, el Comité Noruego ya había denunciado su brutal detención, los abusos físicos y las condiciones de encierro que ponían en riesgo su vida.
Mohammadi fue arrestada el 12 de diciembre de 2025 en Mashhad, durante el funeral de Khosrow Alikordi, abogado defensor de derechos humanos. Según el relato difundido por el Comité Nobel, agentes de civil la rodearon, la golpearon con palos y porras, y luego la arrastraron del pelo por el suelo, provocándole heridas en el cuero cabelludo.
Una vez detenida, habría seguido siendo golpeada durante el traslado a prisión. Luego fue sometida a aislamiento en una celda fría, sin ventanas y con iluminación artificial constante. También fue trasladada entre distintos pabellones, interrogada y, según las denuncias, privada de seguimiento médico adecuado pese a presentar heridas, síntomas cardíacos y sospechas vinculadas a un posible cáncer de mama.
Narges Mohammadi lleva casí 6 meses detenida.
En febrero, la Justicia iraní la condenó a siete años de prisión por “reunión y connivencia para cometer delitos”. Además, recibió otra pena de seis años por atentar contra la seguridad nacional y un año y medio por propaganda contra el sistema islámico.
Mohammadi lleva más de 25 años enfrentando detenciones y causas judiciales por su activismo contra la pena de muerte y el uso obligatorio del velo en Irán. En 2023 recibió el Premio Nobel de la Paz mientras seguía presa, convirtiéndose en un símbolo internacional de resistencia frente a una dictadura teocrática que no tolera la disidencia.