La UE de la inmigración ilegal sucumbe con Mohamed liderando en Londres, Bruselas o Berlín. En contraste, en la Argentina de Milei los 15 nombres de varón más elegidos por las familias fueron todos occidentales
En un contraste absoluto que avergüenza a la vieja Europa, la Argentina de Javier Milei se erige como un baluarte de los valores occidentales: los 15 nombres de varón más elegidos por las familias argentinas fueron todos occidentales, manteniéndose firmes frente a la inmigración ilegal musulmana que está asolando al continente europeo.
El espejo en el que se mira la España de Sánchez es una Europa en decadencia. El nombre “Muhammad”, en sus distintas variantes como Mohammed o Mohamad, ya domina los registros de bebés en las principales capitales europeas debido a la inmigración ilegal descontrolada. En Inglaterra y Gales, las estadísticas de 2023 sitúan a Muhammad como el nombre más elegido, con 4.661 registros oficiales bajo una sola grafía.
En Alemania, lideró los rankings en Berlín (en 2022), Bremen y Hamburgo (en 2023).
En Noruega, es el nombre masculino más común en Oslo de forma ininterrumpida desde el año 2014.
Ciudades como Ámsterdam, La Haya, Gotemburgo, Malmö, Copenhague y Galway muestran patrones idénticos de desplazamiento cultural.
Un análisis global realizado en 2023 revela la magnitud de la tragedia: Mohamed ya es el nombre más común para recién nacidos en, al menos, 10 países del mundo. Lo que en España el Gobierno comunista vende como progreso, no es más que el preludio de una desaparición identitaria que asfixia a las naciones europeas.
La Argentina de Javier Milei.
El fenómeno se repite con una fuerza demoledora en otras naciones:
En Bélgica, específicamente en Bruselas, Mohamed fue el nombre más popular en 2023; allí, el 25% de la población ya es de fe musulmana, triplicando el promedio nacional del 7-8%.
La España que conocíamos se desvanece ante la inacción y el fomento deliberado del Gobiernocomunista de Pedro Sánchez. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el nombre “Mohamed” ya ha logrado entrar en el ‘top 10’ de los más elegidos para los recién nacidos en todo el territorio nacional. Lo que hace apenas unos años se consideraba una tendencia residual, hoy se ha consolidado como una fuerza que gana peso en distintas regiones del país, reflejando una sustitución demográfica que avanza sin frenos.
Esta transformación del panorama cultural es especialmente alarmante en provincias como Tarragona, Gerona o Almería, donde este nombre ya figura entre los más frecuentes, acercándose peligrosamente a nombres de nuestra tradición más profunda como Antonio, Francisco o Juan. Este cambio no es casual; es la consecuencia directa de las políticas migratorias impulsadas por el Ejecutivo de Sánchez, centradas en procesos de regularización masivos y en una gestión de fronteras que prioriza la llegada de nuevos residentes sobre la seguridad y la identidad de los españoles.
Musulmanes invaden la UE
Mientras la sociedad observa con preocupación cómo se redefine su perfil social, el Gobierno intenta maquillar la realidad calificándola como un proceso “ligado a la diversidad y a la evolución de la sociedad”. Sin embargo, la verdad tras los muros de La Moncloa es mucho más cínica: desde el entorno de Sánchez se reconoce, de puertas para adentro, que existe un “interés electoral” detrás de este vuelco demográfico, sacrificando la cohesión nacional a cambio de votos.