Una nueva ofensiva del régimen iraní volvió a impactar de lleno sobre población civil en Israel. Misiles balísticos lanzados durante la noche lograron atravesar las defensas antiaéreas y golpearon directamente las ciudades de Arad y Dimona, en el sur del país, dejando decenas de heridos, incluidos niños, y provocando escenas de destrucción en zonas residenciales.
Los servicios de emergencia israelíes confirmaron que el número de víctimas supera ampliamente el centenar de heridos entre ambas ciudades, con varios casos de gravedad y personas atrapadas entre los escombros tras el impacto en edificios. La magnitud del ataque obligó a desplegar múltiples equipos de rescate que continuaban trabajando durante la madrugada en busca de sobrevivientes.








