Un fallo judicial en Pakistán desató una fuerte polémica internacional luego de que un tribunal federal otorgara la custodia de una niña cristiana de 13 años a un hombre musulmán acusado de secuestrarla, abusarla, forzar su conversión al islam y contraer un matrimonio ilegal con ella.
La decisión fue tomada por la Corte Constitucional Federal, que rechazó la documentación oficial presentada por la familia de la menor —incluida su partida de nacimiento— y validó la declaración de la niña secuestrada, quien aseguró haberse convertido y casado por "voluntad propia". Sin embargo, sus padres y representantes legales sostienen que ese testimonio fue obtenido bajo coerción.












