Un fallo judicial en Pakistán desató una fuerte polémica internacional luego de que un tribunal federal otorgara la custodia de una niña cristiana de 13 años a un hombre musulmán acusado de secuestrarla, abusarla, forzar su conversión al islam y contraer un matrimonio ilegal con ella.
La decisión fue tomada por la Corte Constitucional Federal, que rechazó la documentación oficial presentada por la familia de la menor —incluida su partida de nacimiento— y validó la declaración de la niña secuestrada, quien aseguró haberse convertido y casado por "voluntad propia". Sin embargo, sus padres y representantes legales sostienen que ese testimonio fue obtenido bajo coerción.
Musulmanes pakistaníes.
El caso involucra a Maria Shahbaz, quien fue secuestrada el 29 de julio en la ciudad de Lahore. Desde entonces, su familia inició múltiples acciones judiciales para recuperarla, sin éxito. Según denunciaron organizaciones de derechos humanos, la menor permaneció más de seis meses bajo control del acusado y su presión psicológica.
Uno de los puntos más controvertidos del fallo fue la decisión de los jueces de desestimar el documento oficial de identidad de la menor (B-Form), que acreditaba su edad. Incluso, uno de los magistrados cuestionó el registro tardío del nacimiento y sostuvo que la niña “aparentaba ser mayor”, un argumento que fue duramente criticado por activistas.
Previamente, una investigación judicial había determinado que el supuesto certificado de matrimonio era falso, ya que no existía registro en el consejo local correspondiente. Pese a esto, el tribunal decidió ignorar esa evidencia clave y avanzó con la validación de la unión.
A su vez, la familia denunció irregularidades en el accionar policial. Según el abogado del caso, las fuerzas de seguridad no solo demoraron la investigación, sino que tampoco intentaron detener al acusado, quien continuó presentándose ante la Justicia sin restricciones.
Las mujeres deben enfrentarse al fundamentalismo religioso.
Organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que este tipo de casos responde a un patrón recurrente en Pakistán, donde menores son secuestradas, convertidas forzosamente y obligadas a contraer matrimonio. En la mayoría casos, los tribunales terminan legitimando estas situaciones.
La familia de Maria Shahbaz anticipó que apelará la decisión y buscará llevar el caso a instancias superiores, en un intento por revertir un fallo que, según denuncian, sienta un precedente peligroso para la protección de menores.