El gobierno ruso advirtió este viernes que varios países europeos están incrementando su implicación directa en la guerra en Ucrania, en un contexto de creciente cooperación militar entre Kiev y sus aliados occidentales, especialmente en el ámbito de los drones. Las declaraciones se producen tras una polémica decisión del Ministerio de Defensa de Rusia de publicar una lista de instalaciones en Europa que, según afirma, participan en la producción de estos sistemas.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sostuvo durante una rueda de prensa que ''estos países se están volviendo cada vez más directamente involucrados en el conflicto'', aludiendo a una serie de naciones europeas que, de acuerdo con Moscú, están contribuyendo al desarrollo de capacidades militares ucranianas. Entre los países mencionados figuran Reino Unido, Alemania, Polonia, España, Italia, así como otros Estados de Europa y aliados internacionales.
La controversia se intensificó después de que el Ministerio de Defensa ruso difundiera nombres y ubicaciones de empresas y fábricas supuestamente vinculadas a la producción de drones o componentes utilizados por Ucrania. Según Moscú, estas instalaciones se encuentran en ciudades como Londres, Múnich, Praga y Riga, y también en países como Países Bajos, Dinamarca, Letonia, Lituania, República Checa, Israel y Turquía.

El ex presidente ruso Dmitry Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, elevó el tono al sugerir que dicha lista podría interpretarse como un conjunto de posibles objetivos militares. En un mensaje publicado en redes sociales, advirtió que la materialización de ataques dependería de la evolución del conflicto, en lo que fue percibido por analistas como una amenaza implícita hacia infraestructuras fuera del territorio ucraniano.









