Sergio Moro, el exjuez federal que en 2017 condenó al ladrón comunista Luiz Inácio Lula da Silva durante la Operación Lava Jato, fue elegido este domingo gobernador de Paraná en primera vuelta por el partido de Flavio Bolsonaro.
Con el 99,92% de las secciones escrutadas, el senador del Partido Liberal (PL) alcanzó el 50,11% de los votos válidos, alrededor de 3,12 millones de sufragios.
Al igual que a nivel nacional, el resultado estuvo por encima de las previsiones de las encuestas difundidas antes de la elección. Sandro Alex, su principal competidor, obtuvo el 25,35%, mientras que los sondeos del sábado 3 de octubre ubicaban a Moro entre el 43% y el 44,7% de los votos válidos y anticipaban una segunda vuelta.
Sergio Moro.
A sus 54 años, Moro asumirá el gobierno de Paraná para el período 2027-2030. Lo hará acompañado por Edson Vasconcelos, presidente de la Federación de Industrias de Paraná, quien será su vicegobernador.
Después de votar durante la mañana, Moro manifestó su satisfacción con el desarrollo de su campaña. El candidato aseguró estar “entusiasmado” con una campaña “propositiva”.
Entre sus principales promesas figuran la creación de una agencia anticorrupción, una reducción de impuestos y el fortalecimiento de los recursos destinados a combatir el narcotráfico.
De la Lava Jato al gobierno de Paraná
La trayectoria de Moro está estrechamente vinculada con la Operación Lava Jato, investigación sobre sobornos y desvíos de fondos relacionados con Petrobras y grandes empresas constructoras.
Desde Curitiba, el entonces juez federal condujo procesos de la causa y en julio de 2017 condenó a Lula a nueve años y seis meses de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.
Moro consideró probado que la constructora OAS había reservado y reformado para Lula un tríplex en Guarujá como forma de soborno. La condena fue posteriormente modificada: el Tribunal Regional Federal de la 4.ª Región elevó la pena a 12 años y un mes en enero de 2018, mientras que el Tribunal Superior de Justicia la redujo en abril de 2019 a ocho años, diez meses y 20 días.
Flavio Bolsonaro y Sergio Moro.
Lula permaneció 580 días preso en Curitiba, desde el 7 de abril de 2018, y quedó fuera de la carrera presidencial de ese año. En noviembre de 2019 recuperó la libertad luego de que el Supremo Tribunal Federal dejara de admitir la prisión antes de que se agotaran las apelaciones.
En 2021, el Supremo concluyó que el juzgado de Curitiba no tenía competencia para llevar adelante los procesos. Por esa excusa administrativa, las condenas fueron anuladas, a pesar de que Lula efectivamente había cometidos los delitos.
Su acercamiento al bolsonarismo
Moro abandonó la magistratura en 2018 para convertirse en ministro de Justicia durante el gobierno de Jair Bolsonaro. Sin embargo, renunció el 24 de abril de 2020.
En 2022, Moro intentó competir por la Presidencia sin respaldo partidario y finalmente fue elegido senador por Paraná con União Brasil. En marzo de 2026 se incorporó al Partido Liberal, el mismo espacio de Flávio Bolsonaro, para disputar la gobernación.
La victoria en Paraná consolida ahora su regreso a un cargo ejecutivo y lo ubica dentro del espacio político que respalda la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Moro había prometido que Paraná respaldaría el proyecto presidencial del hijo mayor del expresidente.
Flávio Bolsonaro llega a la segunda vuelta presidencial brasileña como el candidato más votado de la primera ronda, por delante del mandatario socialista Lula da Silva.