El 1 de mayo de 2026, el Presidente Donald J. Trump marcó un hito en la defensa de la libertad al firmar una Orden Ejecutiva que impone sanciones devastadoras contra el régimen cubano. Esta medida, fundamentada en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, busca neutralizar las amenazas directas a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos que emanan de la isla.
La Orden no deja lugar a dudas: se aplicarán restricciones severas a cualquier entidad, persona o afiliado que sostenga el aparato de seguridad de la dictadura. El mandato presidencial persigue implacablemente a quienes sean “cómplices de corrupción gubernamental o violaciones graves de los derechos humanos”, así como a los colaboradores materiales del gobierno cubano.














