La Casa Blanca expresó su respaldo firme al derecho de Israel a defenderse, luego del ataque dirigido en Beirut que acabó con la vida de Haytham Ali Tabatabai, jefe del Estado Mayor militar de Hezbolá y una de las figuras más relevantes dentro de la organización terrorista respaldada por Irán.
Consultada sobre si el presidente estadounidense Donald Trump apoyaba específicamente la operación que neutralizó a Tabatabai, la portavoz Karoline Leavitt señaló que no había hablado con él sobre ese punto concreto.
Sin embargo, subrayó que “por supuesto, el presidente respalda el derecho de Israel a defenderse y a eliminar cualquier amenaza terrorista en la región”.
Estados Unidos estaba al tanto desde hacía días de la intención israelí de intensificar sus operaciones contra Hezbolá en territorio libanés, aunque no fue informado previamente sobre el ataque preciso contra Tabatabai.
Washington había designado al alto mando de Hezbolá como terrorista en 2016, imponiéndole sanciones y ofreciendo una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera localizarlo.
El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó tras la operación que Tabatabai dirigía los esfuerzos de Hezbolá para rearmarse, violando de forma sistemática la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y los entendimientos del alto el fuego de 2024.
“Israel no permitirá que Hezbolá reconstruya su fuerza”, declaró, calificando al terrorista de “asesino en masa” responsable de la muerte de numerosos israelíes y estadounidenses.
Netanyahu reiteró además que espera que el gobierno libanés cumpla con su compromiso internacional de desarmar a Hezbolá.
“Solo así los ciudadanos del Líbano podrán aspirar a un futuro mejor, y solo así podrán existir relaciones de vecindad pacíficas y seguras entre Israel y el Líbano”, afirmó.
El Ejército israelí señaló que Tabatabai, considerado el número dos de la organización tras Naim Qassem, era un “veterano y central operativo”, con trayectoria desde los años 80 y un historial de puestos clave, entre ellos comandante de la Fuerza Radwan y jefe de operaciones de Hezbolá en Siria.
Durante la guerra, se le había asignado la dirección de la división de operaciones, responsable de la construcción de capacidades y la coordinación estratégica del grupo.
La operación israelí llega tras semanas de incremento en los ataques contra posiciones de Hezbolá, en respuesta a las continuas violaciones del alto el fuego y a los intentos del grupo de reconstruir su arsenal.
Israel ha denunciado la pasividad del gobierno libanés, mientras que Hezbolá busca “restaurar y expandir” su poder militar.
En un comunicado posterior al ataque, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel subrayó que la eliminación de Tabatabai fue una respuesta directa a las reiteradas violaciones de Hezbolá y al peligro que este representaba para la seguridad israelí y la estabilidad regional.
Israel, añadió, sigue comprometido con el cumplimiento total del alto el fuego y ha reportado cientos de violaciones a través del mecanismo internacional liderado por Estados Unidos.