Israel y Bolivia retomaron relaciones diplomáticas tras 15 años de socialismo antisemita en La Paz
El canciller israelí Gideon Sa'ar y su bar boliviano Fernando Aramayo
porRedacción
Política
Los cancilleres de ambos países reestablecieron el vínculo en Washington
Israel y Bolivia dieron un paso significativo hacia la normalización plena de sus vínculos bilaterales, al firmar en Washington D.C. un Comunicado Conjunto para restablecer relaciones diplomáticas después de quince años de discontinuidad.
El acto fue encabezado por el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar, y su homólogo boliviano, Fernando Aramayo, con la participación del ministro de Economía y Finanzas de Bolivia, José Gabriel Espinoza.
Sa’ar describió el encuentro como “cálido y emotivo”, subrayando que ambos países comparten una amistad histórica interrumpida desde 2009, salvo un breve restablecimiento en 2020. “Hoy ponemos fin a un capítulo innecesario de separación entre nuestras dos naciones”, afirmó.
El canciller israelí explicó que el giro político en Bolivia, tras la elección del presidente Rodrigo Paz, abrió la puerta para reconstruir los lazos. Según relató, se comunicó con Paz un día después de su victoria electoral, transmitiéndole la disposición de Israel a “abrir un nuevo capítulo”.
Israel también envió un alto representante a la ceremonia de asunción del nuevo mandatario el pasado 8 de noviembre.
El acuerdo firmado establece el retorno pleno de embajadores “en tiempos razonables”, además de un compromiso para mantener un diálogo continuo en asuntos bilaterales, regionales y multilaterales.
Israeli Foreign Minister Gideon Sa'ar and his Bolivian counterpart Fernando Aramayo
Ambas partes intercambiaron invitaciones para visitas oficiales y misiones empresariales, con el objetivo de identificar nuevas áreas de cooperación.
Sa’ar destacó que Israel está dispuesto a apoyar al gobierno boliviano en campos donde puede aportar experiencia comprobada, como manejo de recursos hídricos, agricultura, salud, innovación, seguridad y combate al crimen organizado y al narco-terrorismo.
Señaló especialmente la participación de Mashav, la agencia israelí de cooperación para el desarrollo, en proyectos agrícolas que podrían ser de beneficio inmediato para Bolivia.
El ministro también hizo hincapié en el trasfondo histórico que une a ambos países. Recordó que Bolivia fue uno de los pocos estados que abrió sus puertas a refugiados judíos durante la Segunda Guerra Mundial y que apoyó la creación del Estado de Israel en la votación de la ONU en 1947.
“Nuestras naciones disfrutaron durante décadas de relaciones cálidas y de respeto mutuo”, dijo.
Otro de los elementos que facilitará el acercamiento es la reciente decisión del gobierno boliviano de eliminar la exigencia de visado para turistas israelíes, medida que, según Sa’ar, impulsará nuevamente el flujo de viajeros y reforzará “el puente humano” entre ambas sociedades.
En su declaración final, el canciller israelí destacó que este restablecimiento diplomático ocurre en coordinación estrecha con Estados Unidos, y que fortalecer los vínculos con América Latina es una de sus prioridades para 2026. “Sé que lograremos grandes cosas juntos”, concluyó.
Con la firma del acuerdo, Israel y Bolivia abren una etapa de cooperación renovada, con expectativas de beneficios mutuos y un claro mensaje de estabilidad y entendimiento en un momento de cambios políticos en la región.