El nuevo ministro de Asuntos Exteriores de la República Checa, Petr Macinka, anunció su intención de trasladar la embajada del país desde Tel Aviv a Jerusalén, una medida que, de concretarse, reforzaría el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel.
Las declaraciones fueron realizadas durante el encendido de velas de Janucá en Praga, un acto que reunió a miembros de la comunidad judía y autoridades locales.
“Debería haberse hecho hace mucho tiempo”, afirmó Macinka en su primer día en el cargo, subrayando que el traslado de la embajada sería una forma concreta de expresar la solidaridad checa con Israel y con las comunidades judías frente al antisemitismo.

En su discurso, el canciller también se refirió al ataque terrorista antisemita ocurrido en Sídney, en el que murieron 15 personas, y expresó su condena al terrorismo y su apoyo a las víctimas.
Macinka sostuvo que reconocer a Jerusalén como capital de Israel no es solo una postura diplomática, sino un mensaje político claro en defensa de la legitimidad del Estado israelí y del derecho del pueblo judío a vivir en seguridad. En ese contexto, consideró que el traslado de la embajada sería una señal inequívoca de respaldo.
El embajador de Israel en la República Checa, Amir Weissbrod, elogió la presencia del nuevo ministro en el acto de Janucá y destacó el clima de apoyo vivido en Praga.








