El primer ministro Benjamín Netanyahu mantuvo una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, en la que ambos líderes abordaron el reciente pedido de indulto presentado por Netanyahu ante el presidente Isaac Herzog.
Según fuentes citadas por medios israelíes, Trump aprovechó el diálogo para invitar formalmente al premier israelí a una reunión en la Casa Blanca en un futuro cercano, gesto que desde Jerusalén fue interpretado como una señal de respaldo político en un momento complejo.
Durante la llamada, Netanyahu y Trump también reafirmaron su compromiso compartido con los objetivos centrales de seguridad en la región: el desarme total de Hamás, la desmilitarización de la Franja de Gaza y la ampliación de los acuerdos de paz con países árabes.
Ambos coincidieron en que la estabilidad regional pasa por debilitar de manera irreversible a las organizaciones terroristas y fortalecer los marcos diplomáticos que Israel ha construido en los últimos años.
El pedido de indulto presentado por Netanyahu el domingo fue calificado por la Oficina del Presidente como un “movimiento extraordinario” con posibles repercusiones institucionales.
Las autoridades prevén que el proceso de revisión, que incluye material complementario, llevará hasta dos meses.
En un mensaje en video difundido tras la solicitud, el primer ministro explicó que busca evitar una mayor polarización interna y permitir que el país se concentre en desafíos estratégicos, desde la seguridad nacional hasta la consolidación de nuevas alianzas regionales.
Netanyahu también hizo referencia a los reiterados llamados de Trump para poner fin al juicio por corrupción que enfrenta: “El presidente Trump pidió que los procedimientos se terminen de inmediato, para que juntos podamos avanzar en intereses vitales compartidos entre Israel y Estados Unidos durante una ventana de oportunidad que podría no regresar”, dijo.
A comienzos de noviembre, Trump había enviado una carta a Herzog pidiéndole que otorgara el indulto, calificando el proceso judicial contra Netanyahu como “político” e “injustificado”.
Aunque el pedido generó tensiones dentro del espectro político israelí —con el oficialismo respaldándolo y la oposición criticándolo con dureza— el entorno del primer ministro sostiene que la estabilidad institucional y la seguridad del país deben prevalecer sobre disputas partidarias.
La conversación entre ambos líderes se produjo poco después de que Trump publicara en Truth Social un mensaje instando a Israel a mantener un enfoque diplomático respecto de Siria, subrayando la necesidad de evitar pasos que puedan obstaculizar el desarrollo de ese país.
Para Jerusalén, la coordinación con Washington sigue siendo un pilar fundamental en un período de amenazas regionales crecientes y oportunidades estratégicas sin precedentes.