El caso de dos exfuncionarios de Tabasco acusados de vínculos con el narcotráfico ha generado nuevas fricciones entre México y Estados Unidos. El contexto ya era delicado por las presiones del presidente Donald Trump para que se combata frontalmente a los cárteles. En el centro de la polémica está Adán Augusto López Hernández, exgobernador de Tabasco y actual coordinador de Morena en el Senado, señalado por haber nombrado a uno de los implicados.
El principal acusado es Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública del estado, designado por Adán Augusto en 2019. Apodado “El Comandante H”, es señalado como presunto líder de “La Barredora”, célula vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación. Actualmente está prófugo y cuenta con una ficha roja de Interpol, según confirmó el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch.

Investigan a Bermúdez, pero no a Adán Augusto
Ese mismo día, Claudia Sheinbaum aseguró que el Gobierno federal colabora desde octubre de 2024 con autoridades de Tabasco para esclarecer el caso. En conferencia de prensa, señaló que Bermúdez tenía antecedentes criminales desde 1999, e incluso un posible arresto en 2006 por el asesinato de un ganadero.
A pesar de los vínculos indirectos, Adán Augusto ha sido comparado con Genaro García Luna, actualmente preso en Estados Unidos por corrupción. Sheinbaum declaró que no habrá encubrimiento, pero también afirmó que no se investigará sin pruebas:
“No se puede culpar a nadie hasta que no se demuestre lo contrario”, subrayó.










