Pablo Gómez fue recientemente designado por Claudia Sheinbaum como responsable de la reforma electoral que pretende rediseñar el Instituto Nacional Electoral (INE). Sin embargo, el funcionario dejó una estela de dudas y omisiones durante su paso por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Una de las omisiones más graves fue el no detectar un sofisticado esquema de lavado de dinero operado a través de instituciones financieras mexicanas. El esquema incluía a Vector, Intercam y CIBanco. A diferencia de México, donde pasó inadvertido, este fue rastreado por autoridades de Estados Unidos.













