Un hallazgo que las autoridades ignoraron durante años
El Rancho Izaguirre, también conocido como La Estanzuela, ya había sido intervenido en septiembre de 2024 durante un operativo de la Guardia Nacional. En esa ocasión, se detuvo a 10 presuntos criminales y se rescataron a dos personas secuestradas. Sin embargo, en ese cateo se ignoraron evidencias clave que demostraban que el sitio funcionaba como centro de exterminio.
El 5 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco recibió una llamada anónima. La denuncia alertaba sobre la posible presencia de restos humanos en el rancho.
Tras una búsqueda meticulosa, descubrieron tres hornos crematorios clandestinos y una gran cantidad de objetos personales, entre ellos:
- Calzado de hombres y mujeres (tenis, botas, sandalias).
- Prendas de vestir masculinas y femeninas.
- Carteras y billeteras con identificaciones.
- Artículos de aseo personal y maletas con pertenencias.
- Cargadores de armas y medicamentos.
- Cartas de despedida y listas con apodos.
Hasta mediados de marzo, se habían recolectado más de 500 evidencias, lo que confirma la sistematicidad del horror perpetrado en este sitio.


















