El fundador de La Cámpora posee el 1° A, mientras la militante María Soledad Calle compró el 1° B del inmueble donde vive la condenada Cristina Kirchner.
El edificio de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria por su condena por corrupción en la causa Vialidad, sumó una nueva conexión directa con La Cámpora luego de conocerse que el senador nacional y fundador de la agrupación, Mariano Recalde, también es propietario de uno de los departamentos del inmueble.
De acuerdo con información del Registro de la Propiedad Inmueble, Recalde posee el departamento 1° A, que cuenta además con un patio exclusivo. La propiedad fue adquirida por su familia en 2016 y, aunque el dirigente kirchnerista no reside allí, actualmente dice estar ocupada por una inquilina.
La Cámpora habría copado el edificio de Cristina Kirchner.
En el mismo primer piso se encuentra el departamento 1° B, adquirido por María Soledad Calle, dirigente vinculada a La Cámpora y al sindicalismo metalúrgico, cuya situación patrimonial es investigada por la Justicia en una causa relacionada con presuntas irregularidades en el manejo de fondos de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Calle había negado inicialmente haber comprado esa propiedad. Sin embargo, posteriormente presentó un escrito ante el juez federal Julián Ercolini en el que reconoció la operación y sostuvo que la adquisición, por aproximadamente USD 189.000, había sido realizada con recursos propios y con el objetivo de destinar el inmueble a una fundación de estudios para el desarrollo argentino.
De esta manera, dos unidades del primer piso del edificio donde se encuentra detenida la expresidente aparecen vinculadas a figuras cercanas a La Cámpora: una perteneciente a Recalde y otra adquirida por Calle.
Mariano Recalde, senador camporista por la Ciudad de Buenos Aires.
A esto se suma que el departamento 2° D, donde Cristina Kirchner cumple actualmente su prisión domiciliaria, pertenece a Los Sauces S.A., sociedad de la familia Kirchner vinculada históricamente a sus negocios inmobiliarios y que estuvo bajo investigación judicial en distintas causas.
La situación vuelve a colocar bajo la lupa la particular concentración de dirigentes y sociedades relacionadas con el kirchnerismo dentro del mismo edificio. La configuración propietaria alimenta interrogantes sobre el entorno político y habitacional construido alrededor de la exmandataria desde que comenzó a cumplir su condena: una suerte de "búnker político"
La condenada Cristina Fernández de Kirchner.
El inmueble, además, se convirtió durante los últimos meses en uno de los principales puntos de concentración de la militancia kirchnerista, con presencia habitual de simpatizantes, dirigentes y dispositivos de seguridad en los alrededores.
Mientras la Justicia continúa analizando las condiciones bajo las cuales Cristina Kirchner cumple su prisión domiciliaria, la aparición de Recalde como propietario de otra unidad refuerza las hipótesis del uso político de la domiciliria: el edificio de San José 1111 se encuentra copado por Cámpora.