El Ministerio de Transformación Digital de España, liderado por Óscar López, será el encargado principal de la supervisión de los medios de comunicación en la nueva etapa que el Gobierno socialista busca instaurar para controlar el entorno informativo.
El reciente Plan de Acción por la Democracia, anunciado hace unas semanas, le otorga nuevas atribuciones, sumándose a su papel en la vigilancia reforzada de las cadenas de televisión, la concesión de licencias de TDT y el control del espectro de las emisoras de radio.
Por estos motivos, lo convertirá en una especie de regulador en la sombra, desde donde se diseñará toda la estrategia de monitoreo informativo por parte del Ejecutivo español.
Este ministerio, bajo la dirección de López, será quien asuma las mayores competencias bajo la nueva normativa, que según el Gobierno de Pedro Sánchez, busca "fortalecer la transparencia de nuestra democracia".
Sin embargo, la mayoría de las personas ve a esto como un intento de controlar y censurar a los medios opositores y favorecer a aquellos más cercanos al entorno de Sánchez.
Las competencias de López irán más allá de lo que se pudo conocer públicamente, contando con el respaldo puntual de la Secretaría de Estado de Comunicación y el equipo de la presidencia.












