Investigadores de la Universidad de Copenhague y el Museo Nacional de Dinamarca descifraron una importante colección de tablillas de arcilla de más de 4.000 años de antigüedad. Estos artefactos, escritos en cuneiforme, ofrecen una ventana única a la magia, la política y la vida diaria de las antiguas civilizaciones de lo que hoy es Irak y Siria.
Durante más de un siglo, estas piezas permanecieron en el museo sin ser estudiadas en profundidad. Ahora, gracias al proyecto "Hidden Treasures", se analizaron, identificaron y digitalizaron por completo, revelando textos que van desde rituales mágicos hasta registros administrativos.
Uno de los hallazgos más llamativos proviene de la antigua ciudad siria de Hama. Estas tablillas, de casi 4.000 años, formaban parte de lo que parece haber sido una gran biblioteca de un templo. Allí se encontraron tratamientos médicos y encantamientos mágicos.
Rituales para proteger a los reyes
Entre ellos destaca un ritual anti-brujería de enorme importancia para la autoridad real en Asiria. Según el asiriólogo Troels Pank Arbøll, este texto tenía la capacidad de alejar desgracias como la inestabilidad política que podían sufrir los monarcas.

El ritual duraba toda la noche e implicaba quemar pequeñas figuras de cera y arcilla mientras un exorcista recitaba incantaciones específicas. "Uno de los tablillas resultó contener un ritual anti-brujería que era de enorme importancia para la autoridad real en Asiria", explicó Arbøll. Su hallazgo sorprende porque Hama estaba en las afueras del imperio.
Otra pieza clave es una copia de una lista de reyes que registra tanto gobernantes míticos como históricos, remontándose a tiempos anteriores al Diluvio. Esta versión, usada aparentemente para la enseñanza, incluye monarcas del final del tercer milenio antes de Cristo.
Evidencias de Gilgamesh y burocracia antigua
"Eso convierte a esta lista de reyes en uno de los pocos vestigios que sugieren que Gilgamesh realmente existió. No teníamos idea de que teníamos una copia aquí en Dinamarca. Es bastante espectacular", señaló Arbøll. El legendario rey es conocido por la Epopeya de Gilgamesh.
Otros textos provienen de Tell Shemshara, en el norte de Irak actual, y datan de alrededor del 1800 a.C. Incluyen correspondencia entre un líder local y un rey asirio, además de registros administrativos que demuestran cómo la escritura fue clave para gestionar sociedades complejas.
La mayoría de las tablillas reflejan una burocracia muy desarrollada. Hay inventarios, listas de personal y cuentas financieras. "No es sorprendente que una de las tablillas contenga algo tan común como un recibo de cerveza muy antiguo", concluyó Arbøll.
Este sistema de escritura, surgido hace unos 5.200 años, permitió registrar bienes, personas y decisiones, lo que impulsó el crecimiento de ciudades y gobiernos organizados. Los textos combinan lo extraordinario con lo cotidiano, mostrando tanto temores de los reyes como la gestión diaria de los recursos.
El proyecto, liderado por Nicole Brisch y Anne Haslund Hansen, contó con el apoyo de varias fundaciones y permite ahora que estos "tesoros ocultos" sean accesibles para el estudio y el público. Las tablillas no solo enriquecen el conocimiento sobre las primeras civilizaciones, sino que humanizan a sus habitantes al revelar sus miedos, su organización y hasta sus consumos habituales.