Un hallazgo arqueológico en Extremadura está ayudando a repensar cómo se movían los metales por Europa durante la Edad del Bronce. Investigadores vinculados al programa Maritime Encounters de la Universidad de Gotemburgo identificaron seis minas no registradas hasta ahora cerca de Cabeza del Buey, en la provincia de Badajoz. El trabajo de campo se realizó entre el 9 y el 16 de febrero, en colaboración con la Universidad de Sevilla y arqueólogos del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.
Las minas documentadas no eran todas iguales. Algunas correspondían a pequeñas zonas de extracción, mientras que otras mostraban ambientes mineros más complejos. En una de ellas se destacaba una trinchera de unos 70 metros por 3 metros, interpretada como una extracción organizada de mineral con cobre.
Uno de los datos más importantes fue el hallazgo de unas 80 hachas o martillos de piedra con ranuras. Según los investigadores, estas herramientas se usaban para romper y procesar el mineral. Esto indica que no se trataba solo de una recolección ocasional, sino de una actividad minera con cierto grado de organización.













