En la madrugada de este lunes 15 de junio, alrededor de la 1:00, un hombre llegó caminando por la avenida Uruguay, en pleno Centro de Montevideo. Dejó un artefacto explosivo en la entrada principal de la sede del Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas —la conocida como Caja Militar— y se retiró a pie. Minutos después se produjo la detonación.
El estruendo rompió vidrios de la puerta principal y dañó la cortina metálica de acceso. Quedaron esparcidos por la vereda trozos de metales, plásticos y cables. No hubo heridos.
El operativo fue rápido: Policía Nacional, Dirección Nacional de Bomberos, Policía Científica y la Brigada de Explosivos del Ejército Nacional trabajaron en el lugar. Las cámaras de seguridad captaron al autor del hecho.
La investigación está en manos de la Dirección de Investigaciones de la Policía. Por ahora no hay detenidos.
Todas las hipótesis están abiertas, aunque el modus operandi —un individuo solo que deposita el artefacto y se va caminando sin forzar nada ni robar— apunta más a un ataque premeditado contra la institución que a un delito común.













