La afirmación fue realizada en una entrevista con Bloomberg, en la que Carney aseguró que cumpliría el compromiso de su predecesor, Justin Trudeau, de detener al líder israelí en base a cargos presentados por la Corte Penal Internacional (CPI).
La CPI había emitido órdenes de arresto contra Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant, acusándolos de presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en el marco del conflicto con Hamás en Gaza.
El PM israelí, Benjamín Netanyahu
La semana pasada, el tribunal con sede en La Haya rechazó la apelación de Israel contra esas órdenes, que fueron calificadas por Jerusalén como un “acto de persecución política disfrazado de justicia internacional”.
Desde el inicio del conflicto, Israel ha sostenido que sus operaciones en Gaza responden al derecho soberano de defensa frente a los ataques de Hamás, organización terrorista responsable de la masacre del 7 de octubre de 2023, en la que murieron más de 1.200 civiles israelíes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) insisten en que todas sus acciones militares se rigen por el derecho internacional y que el uso de la población civil por parte de Hamás como escudo humano es la causa principal de las víctimas en Gaza.
Fuentes diplomáticas israelíes expresaron sorpresa por las declaraciones del nuevo líder canadiense, recordando la tradicional relación de amistad y cooperación entre ambos países.
“Resulta preocupante que una democracia occidental adopte el lenguaje de quienes buscan criminalizar la autodefensa de Israel frente al terrorismo”, afirmó un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí.
Mientras tanto, en Jerusalén se reafirma la postura de que la CPI carece de jurisdicción sobre Israel, ya que el país no es signatario del Estatuto de Roma y posee un sistema judicial independiente capaz de investigar y sancionar cualquier abuso.
Analistas coinciden en que la declaración de Carney, además de generar tensiones diplomáticas, podría sentar un precedente peligroso al politizar la justicia internacional y debilitar los esfuerzos globales contra el verdadero enemigo común: el terrorismo.