Tras el atentado terrorista ocurrido en Yom Kipur frente a una sinagoga en Manchester, que dejó dos muertos y varios heridos, dirigentes israelíes expresaron su solidaridad con la comunidad judía británica y denunciaron el preocupante aumento del antisemitismo en el Reino Unido y otros países de la Commonwealth.
El primer ministro Benjamin Netanyahu calificó el ataque de “bárbaro” y envió sus condolencias a las familias de las víctimas: “Israel llora junto a la comunidad judía en el Reino Unido. Como advertí en la ONU, la debilidad frente al terrorismo solo trae más terrorismo. Solo la fuerza y la unidad pueden derrotarlo”, afirmó.
Por su parte, el presidente Isaac Herzog mantuvo una conversación con Mark Adlestone, presidente del Consejo Representativo Judío de Greater Manchester, a quien transmitió su pesar y apoyo a los afectados.
Herzog reveló además que esta misma semana había enviado una carta al rey Carlos III alertando sobre la ola de antisemitismo en Reino Unido, Australia y Canadá.
“Lamentablemente, en estas tres orgullosas democracias, judíos ya no se sienten seguros”, escribió Herzog, citando al fallecido rabino Jonathan Sacks: “El antisemitismo es el indicador más fiable de una amenaza mayor contra la libertad”.








