La nueva carta orgánica del Banco Central, la baja en la tasa de inflación, el aumento de las exportaciones, menos deuda con los organismos financieros internacionales, y mayor ingreso de capitales son las palancas del crecimiento del año 2026.
La reforma a la carta orgánica del Banco Central República Argentina (BCRA) le permitirá al país recuperar la reputación perdida. El uso y abuso indiscriminado de las reservas del BCRA para financiar al tesoro, nos dejó una historia de desencantos, que nos llevó a un incremento de la inflación, más pobreza y por ende menos prosperidad a los argentinos.
La misión del BCRA termino siendo un conjunto de enunciados, que se contradecían entre sí, y que no permitían llevar adelante el postulado esencial para una economía que es preservar el calor de la moneda. Sin moneda no hay soberanía posible, desarrollo y progreso sustentable. La única misión que tendrá ahora el BCRA será preservar el valor de la moneda. Volvió la coherencia.
Con la reforma a la carta orgánica nacerá un nuevo Banco Central mucho más fortalecido. El presidente será elegido por el senado, y solo se podrá remover por una mayoría de 2/3 en el senado y en diputados. Esto le dará estabilidad en el cargo a la máxima autoridad monetaria del país.
Por otro lado, el Banco Central no podrá financiar al Tesoro, provincias y municipios que tengan problemas de financiamiento, esto le permitirá acelerar el proceso de capitalización, los dividendos lejos de distribuirse se utilizaran para bajar deuda, y nos permitirá tener una moneda fuerte.
A no quejarse si no hay devaluación, tendremos que ser más productivos y competitivos, vía una mayor inversión.










