Un año después de su implementación, la "ley de alquileres" que regula el mercado inmobiliario en la ciudad de Nueva York no ha logrado resolver la crisis habitacional, como era de esperarse. En lugar de eso, y como sucedió en la Argentina, la oferta cayó y los residentes enfrentan altísimos aumentos en los alquileres.
La ciudad se convirtió en un destino más costoso para las personas desde que esta norma entró en vigor. Se han observado resultados predecibles, incluido un incremento en los precios de los hoteles, que amenaza con hacer inaccesibles los viajes a la ciudad de Nueva York para el público en general.
Según datos de CoStar, los precios promedio de los hoteles en Nueva York subieron un 7,4% en el último año, en comparación con un aumento del 2,1% a nivel nacional.












