Burford ha sido comparado con un "fondo buitre" debido a su agresiva estrategia legal. Ha interpuesto acciones contra Argentina para intentar embargar bienes estatales en el extranjero, demostrar que YPF y el gobierno argentino son "alter ego", e incluso ha intentado incluir a YPF nuevamente en la causa. El objetivo principal de Burford es obtener el traspaso del 51% de las acciones de YPF que están en manos del Estado argentino.
Búsqueda de pruebas y posibles embargos
Los demandantes también han dirigido sus acciones contra otras entidades estatales como el Banco Central, el Banco Nación, Enarsa, Arsat y Aerolíneas Argentinas. En su intento por probar la figura de "alter ego", Burford ha solicitado la entrega de correos electrónicos y mensajes de WhatsApp de funcionarios del actual y anterior gobierno.
Recientemente, la jueza Preska ordenó la entrega de información vinculada al ex secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, y al ex secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein, ambos colaboradores cercanos del ex ministro de Economía, Sergio Massa. Se espera que los datos se extraigan de servidores oficiales, aunque aún no está claro cómo se podría acceder a correos electrónicos privados o respaldos de WhatsApp.