Cuanto menos sepas, mejor para ellos: el voto en blanco le sirve al PIT-CNT y a ONAJPU para seguir mandando en el BPS
El 22 de noviembre se eligen tres sillones del Directorio del BPS. Dos están en manos de las mismas organizaciones hace más de una década. Los números muestran cómo: con la indiferencia de los que no votan a nadie.
Faltan 47 días y casi nadie habla de esto. El domingo 22 de noviembre más de 2,2 millones de uruguayos están obligados a votar en las elecciones del BPS. Se eligen los tres directores sociales: uno por los trabajadores, uno por los jubilados y pensionistas y uno por las empresas. Los otros cuatro los pone el gobierno.
Es el organismo que paga tu jubilación y cobra tus aportes. Su presupuesto para 2026 supera los $699.000 millones, con un déficit previsto de casi $14.000 millones. Y la voz de los trabajadores y de los jubilados en ese Directorio la decide, elección tras elección, el mismo aparato.
Votaste a uno, asumió otro
En 2021, el PIT-CNT llevó a Ramón Ruiz en trabajadores y ONAJPU a Sixto Amaro en jubilados. Ganaron los dos. Pero cuando asumió el nuevo Directorio, el que se sentó por los trabajadores fue Carlos Clavijo, como suplente. Y en jubilados, Amaro dejó el cargo a mitad de mandato para irse a la secretaría general de ONAJPU. Primero lo reemplazó Ariel Ferrari. Hoy la silla la tiene María Elena Lloveras.
Es todo legal: los suplentes van en la lista. Pero muestra cómo funciona: el sillón no es de un candidato, es de una organización. Lo administran entre ellos, se lo pasan de mano en mano, y vos no te enterás.
2016: perdieron contra nadie
Hace diez años, con todo su aparato en la calle, la lista del PIT-CNT sacó 270.426 votos en trabajadores. Los votos en blanco y anulados fueron 288.248. La central más poderosa del país sacó menos votos que la gente que fue a votar y no eligió a nadie.
No era falta de esfuerzo. Recorrieron todos los departamentos, repartieron volantes, pusieron delegados en todos los circuitos y juntaron plata de sus afiliados. Su presidente de entonces dijo que iban a poner a todos sus militantes al servicio de esa elección. Y aun así, el sillón fue suyo. El voto en blanco no le resta un solo voto a nadie. Gana el que suma más votos válidos.
2021: el margen estaba en las urnas
Cinco años después hubo competencia en serio y el voto en blanco y anulado en trabajadores cayó del 42% al 22%. Ruiz sacó 426.455 votos y Luis Lisboa 252.625: una diferencia de 173.830. Los blancos y anulados rondaron los 190.000.
En jubilados fue todavía más ajustado. Amaro ganó con 148.159 votos contra 120.979 de Virginia Vaz: 27.180 de diferencia. Unos 40.000 jubilados votaron en blanco o anularon. El candidato de ONAJPU, apoyado por el PIT-CNT, ganó sin llegar a la mitad de los votos válidos.
Hasta el propio Ruiz reconoció después de ganar que hubo mucho desconocimiento sobre la elección. Al que tiene el voto organizado, eso no le preocupa. Le conviene.
Lo que viene si no cambia nada
El PIT-CNT ya está en campaña. En agosto lanzó la plataforma 2026-2031 de la Lista 11 y se presentó como la lista única de los trabajadores. El programa propone revisar las exoneraciones de aportes patronales y eliminar las que la central considere que no generan empleo. Además, plantea la jubilación a los 60 años.
Traducido: más costo para el que contrata, más gasto para un sistema que ya da pérdida. Y lo deciden directores que se eligen con los votos que nadie usó.
Esta vez hay otro camino
La lección de 2021 está en el orden empresas. José Pereyra, apoyado por Un Solo Uruguay, rompió la representación de siempre y se convirtió en el único director social que no responde ni al PIT-CNT ni a ONAJPU. Fue el que dijo en voz alta lo que funcionaba mal adentro del BPS.
Este año, Hay Otro Camino va por los tres órdenes. En jubilados, Renaldo Borriero viene recorriendo el interior pueblo por pueblo, con una propuesta simple: que el BPS vuelva a estar cerca de la gente. En empresas, Patricia Pertman va a defender ese sillón para que los que pagan el BPS sigan teniendo voz propia en el Directorio.
Que no decidan por vos
Si no votás y no justificás, pagás una multa de una unidad reajustable, unos $1.917. Los trabajadores y jubilados tienen que votar igual. Solo quedan exceptuados los mayores de 75 años y las personas con discapacidad.
Así que vas a ir. La única pregunta es si vas a ir a elegir o a dejar el voto en blanco para que el aparato vuelva a ganar sin que nadie lo vote.