El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó este lunes la propuesta presentada por Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz , al considerar que no implica una apertura genuina sino un intento de imponer control político y económico sobre una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. La decisión profundiza el bloqueo diplomático entre ambos países en medio de un conflicto que se extiende desde finales de febrero.
Durante una entrevista televisiva, Rubio cuestionó los términos planteados por Teherán, que según explicó contemplan permitir el tránsito marítimo únicamente bajo autorización iraní, con coordinación obligatoria y posibles aranceles. ''Eso no es abrir el estrecho'', afirmó el funcionario, quien advirtió que aceptar esas condiciones equivaldría a legitimar un sistema en el que Irán decide quién puede circular por una vía internacional. Para Washington, este planteamiento refuerza la preocupación de que el régimen iraní busca utilizar su posición geográfica como herramienta de presión global.
La propuesta fue transmitida por el canciller iraní Abbas Araqchi a través de mediadores en Pakistán. Según fuentes diplomáticas, incluía la reapertura del estrecho y un eventual fin de las hostilidades, pero sin abordar el programa nuclear iraní, considerado el punto central del conflicto por parte de Estados Unidos. A cambio, Teherán exigía el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Washington sobre sus puertos.













